sábado, 31 de enero de 2009

La Tumba de las Luciérnagas


Vaya por delante que no hago comentario de esta película en primer lugar porque la considere lo mejor que he visto nunca ni nada de eso, simplemente porque la he visto hace poco y considero que es de obligado comentario. Así que ahí va la primera entrada:

¿Qué decir de una obra, cuando deja sin palabras, y quizás sin lágrimas? ¿Qué decir de una obra que llega a lo más profundo del alma como pocas? ¿Qué decir de una obra que relata el sufrimiento y supervivencia de una forma tan inteligente y sin pretensión alguna?

Sólo diré de la historia que transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, en Japón, y narra las desventuras de dos hermanos, su esfuerzo por sobrevivir, por superar el miedo a los avatares que se van encontrando en la dura vida que les ha tocado vivir sin haberla elegido.

Pese a ser una película de 1988, la animación es muy buena, y la banda sonora es estupenda, perfectamente encajada en cada momento de forma muy acertada. La verdad es que todo es casi perfecto, llevando la narrativa suavemente y sin aburrir lo más mínimo, en mi parecer, gracias a un ritmo lento pero no pesado.

A lo largo de toda la trama, vamos sintiendo todo tipo de sensaciones, cada vez más profundas y tristes, sin recurrir a la lágrima fácil como esos bodrios romanticones que se ven tanto por ahí (me ahorraré el poner ejemplos), y es que es tan difícil conseguir hacer aflorar este tipo de cosas en el espectador, que cuando encuentras algo así hay que sentirse afortunado.

Lo primero que se experimenta después de ver esta película es tristeza. La verdad es que podría decir que es uno de los relatos más tristes y descorazonadores que he visto. El curso de la historia te va minando el ánimo de principio a fin y cuando acaba, con una secuencia para el recuerdo, te encuentras con que tienes el ánimo por los suelos y un nudo que ya veréis (algunos, claro). Por si todo esto fuera poco, esta obra es un exquisito canto a la paz, una demostración que en las guerras, sea donde sea, los que pierden siempre son los inocentes.

Película totalmente imprescindible, arrebatadora, emotiva, cualquier calificativo se queda corto. Ah, no recomendada para “machotes” ni para aquellas mentes lúcidas que asocian cine de animación con ñoñerías infantiles.

“¿Por qué las luciérnagas mueren tan rápido?”

Prólogo

Bien, aquí comienza esta andadura que me he planteado después de ver lo que se podría hacer con este tipo de “herramienta” que para mí es totalmente nueva. Si he de ser sincero, cuando escuché hablar de esos “blogs” no sentí ningún tipo de atracción por montarme uno, y pensé que era otra “frikada” más de esas que hay tantas. Pero, si te pones a pensar un poco, estos sitios te permiten expresarte y manifestarte libremente sobre lo que te de la gana, y encima hacerlo “público” (otra cosa es que te lea mucha o poca gente, que en este caso va a ser poca).

Por ello, en este blog iré comentando/criticando esas cosillas que creo pueden ser interesantes para los demás, esto puede ser un libro, una película, un disco (esto será más difícil, porque mis gustos musicales no encajarán con casi nadie), incluso situaciones cotidianas curiosas, no sé, cualquier cosa que considere “reseñable”.

Así, como habréis podido deducir, esto no es un blog de tal o de cual cosa, es de contenido general, estando abierto a cualquier tipo de comentarios, siempre que no sean ofensivos ni ridículos (normalmente estos dos términos van asociados), así que ya sabéis. Vaya por delante, que todo lo que escriba aquí es algo totalmente subjetivo, y cuando diga que “esto es buenísimo o malísimo” o lo que sea, no estoy diciendo que lo sea como tal, sino que a mí me ha parecido así, que quede bien clarito. Lógicamente pocas veces coincidiré con lo que penséis unos u otros.

Bueno, voy a comentar un poco el tema del título, que creo que merece un poco de atención. “El Ocaso del Invierno”, la verdad es que me gusta, aunque no iba a ser este el que tenía pensado desde el principio. El que me inspiró cuando empecé a darle vueltas al tema, fue “Sonata de Otoño”, me parecía más poético, pero tenía un problema, y era que la “Ñ”, nuestra letra “Ñ”, no se podía aparecer en la dirección del blog, por lo que tuve que buscarme otro. Lógicamente pensé en el más cercano a este: “Sonata de Invierno”, y durante un tiempo era éste el que veía más claro.

Seguí dándole vueltas y pensé en incluir alguna palabra que me gustase especialmente, de esas que a veces se nos quedan grabadas y dices “me gusta esa palabra” (hace poco se hizo un ranking (absurdo) por votación y se citaron palabras tan típicas como “amor”, “mar”, “cielo” y otras más llamativas como “azahar” entre otras). Pues como “invierno” me gusta (aunque más aún otoño), sustituí sonata por “ocaso”, palabra también muy adecuada e interesante (aparte que me vino a la mente tras ver una maravilla de película que seguro comentaré algún día). Así que se quedó con este nombre, que para la dirección creo que es definitivo, pero para el nombre del blog no, así que no descarto cambiarlo en un futuro, ya veremos.

Bueno, y después de este rollo, os dejo, esperando que me visitéis de vez en cuando y que dejéis vuestros comentarios. No sé cómo irá esto al principio, seguro que da fallos y cosas raras de esas, pero paciencia, que yo espero tenerla (aunque la pierdo fácilmente con estas cosas).

Hasta pronto!!!!!!!!!!!!!!!