lunes, 20 de abril de 2009

El Club de la Comedia (II)


Continúo el artículo sobre nuestra querida madre Iglesia, sobre sus andanzas, sus adoctrinamientos y esas cosillas tan elogiosas que han hecho por la humanidad…

El tema de los pecados. Atención, que es pecado yacer antes del matrimonio, usar preservativo, ser homosexual, creer en la evolución natural, la eutanasia, investigar con células madre, pero quién se va a creer estas polleces. ¿Cuándo ha dicho Dios esto? ¿Y la pederastia, no es pecado? Y mejor no voy a hablar de la falta de respeto absoluto a la mujer, donde son el pecado y la lujuria personificados. Recordemos que fue Eva (la cual apareció a partir de una costilla ¿?) quien instó a Adán a comer el fruto prohibido, y por tanto fue su culpa el que nos expulsaran del Edén (vaya fábula). ¿Hay mujeres obispos o cardenales? Machistas a más no poder.

Siempre ha estado ahí el intento de tener al rebaño en el corral bajo su mandato. Retrocedamos hasta el final del primer milenio, cuando iba a comenzar el año 1000. Absolutamente todo el mundo creyendo a pies juntillas que el Apocalipsis comenzaba, y claro, había que preparar el alma para el más allá, a instancia del clero, lógicamente. La vida se convirtió en rezos continuos por la limpieza del espíritu. Ninguna exaltación popular, justo como a la Iglesia le gustaba tener a los corderitos. Luego lo mismo con las grandes plagas, haciendo caso omiso a los que entreveían ciertos remedios medicinales/naturales; su solución era rezar, y así caían como moscas. Siempre negando la ciencia en pos de una fantasía distorsionada por ellos mismos. Vuelvo a preguntarme cómo sería el mundo si de verdad hubieran sentido el mensaje que predicaban, ¿habría tanto odio entre civilizaciones?, ¿entre países?, ¿entre las propias religiones? Allá donde imponían su doctrina les acompañaba el odio.

Cuán fácil es asomarse a la ventana en la Plaza de San Pedro y decir cuatro palabras, allí, desde sus altares, cuando los problemas están aquí abajo, donde hay hambre, miseria, desgracias, injusticias. Este mundo no necesita un Dios espiritual, que nos prometa otra vida mejor, vivimos aquí y es donde se necesita ayuda, así que no sé de qué sirven esas palabras vacías de intenciones, cuando la curia vive entre túnicas bordadas en oro, ingentes cantidades de comida, tesoros capaces de erradicar hambres en países enteros. Sólo con mirar hacia abajo verían cómo de necesitado está el mundo. Éste mundo, no el otro. No se puede esperar más de una institución que, aunque no públicamente, niega el holocausto judío. Encima, y esto sucede en estos tiempos de forma casi generalizada, si no crees en lo que ellos dictaminan ya no eres una buena persona, no puedes amar si no amas a Dios, intentan adoctrinarte para que no seas un pobre pecador y “acabes toda la eternidad en el Infierno”.

Y como las cosas no han cambiado tanto como parece, aún hoy, la sociedad más recalcitrante sigue estando en contra de la investigación científica, porque supuestamente atenta contra el plan divino. Estudios destinados a salvar vidas, a ayudar a personas que necesitan de la ciencia para sobrevivir o tener una vida digna, y luego protestan contra la ley del aborto alegando que se “matan niños”. ¿De verdad nos os parece contradictorio? Seguro que si eres inteligente y estás leyendo esto piensas lo mismo. No saben ni lo que son las células madre. Señores, son sólo células extraídas de una masa embrionaria que aún no se ha diferenciado, no es un ser humano, aún no hay ahí “alma” (es que ellos al sistema nervioso que nos da la capacidad de pensar y de sentir lo llaman así, qué le vamos a hacer)

Por cierto, en las manifestaciones estas ridículas que ha habido últimamente en contra de la nueva reforma de la ley del aborto, he visto muchísimas banderas de España, y no entiendo qué pintaban allí. Como siempre este sector de la sociedad politiza estos actos, dejando claro de qué pie cojean. Si vas a protestar contra el aborto, no lleves una banderita de España, que no tiene nada que ver. Y a raíz de este asunto, salió en las noticias la campaña que un colegio hizo para “informar” a sus alumnos sobre el conflicto. Atención a sus didácticos métodos: pusieron videos de fetos muertos, deformados, mutilados, y otras inmundicias al lado de fotos de la ministra de Igualdad y del Presidente del Gobierno. No entendí nada, pero claro, cuando escuché que a los jóvenes se les dijo tras el video: “…acordaros de esto cuando vayáis a votar en las elecciones…”, todo tenía sentido. Sin comentarios. Encima los carteles esos absurdos del niño y el lince, éste no es ni siquiera un lince ibérico, que es el que supuestamente se protege más que a un niño en nuestro país. ¿Para qué informarse, si de lo que se trata es de hacer polémica?

Creen que protegen la vida oponiéndose al aborto, pero esto es fruto de la ignorancia y de la falta de tolerancia. Los embriones y los fetos, hasta una cierta fecha tras la concepción no se diferencian mucho de un reptil o un pez, somos casi iguales, hasta tenemos branquias (le pese a quien le pese), y no hay aún un sistema nervioso complejo que nos de el “don divino”. Así que si saben esto, que seguro que sí, ¿por qué protestar de esa forma? ¿Será porque si hay más abortos hay menos niños? Me callo…

Pero afortunadamente, no todos los curas u obispos son iguales. Claro que hay quienes de verdad atienden a su mensaje y predican con el ejemplo. Ayudan a necesitados, colaboran con organizaciones humanitarias, y demás obras benéficas. Pero estos son quizás los que están en el escalafón más bajo de sus jerarquías, y su labor es casi inocua. Son los que tienen más poder los que pecan de esa soberbia que tienen reflejada en la cara, los que se olvidan de los pobres y los necesitados, y los que sólo ansían poder y bienestar para ellos. Y es a ellos a los que me refiero en este artículo.

Igual que cuando Galileo habló del movimiento de los astros, Copérnico del heliocentrismo, Servet de la circulación sanguínea, etc, negaron todas las pruebas aportadas, y a día de hoy nadie lo pone en duda, quizás llegue el día en que las ideas (que no la fe) y los prejuicios que tienen actualmente desaparezcan, se dediquen a predicar el mensaje que deberían de dar, y a respetar la fe y las creencias de cada uno, sin querer imponer su doctrina, y dejar de un lado la política que tanto les gusta. Pero el daño que hicieron (y hacen) nunca será olvidado, las voces de sus víctimas nunca serán calladas, esa culpa debería estar en su conciencia por los siglos de los siglos. Amen.

viernes, 10 de abril de 2009

Recomendaciones del mes


OLD BOY

Joder, qué buena es esta película. De nacionalidad coreana y aún así es para muchos una obra de culto. A mí me ha gustado muchísimo, y ha sido toda una sorpresa. Con una buena cantidad de premios internacionales encima, se ha convertido en una de las películas mejor valoradas por la crítica y el público (cosa que se da muy pocas veces).
Es la segunda entrega de la Trilogía de la Venganza, pero cada una es totalmente independiente (las primera es "Sympathy for Mr Vengeance" y la tercera "Sympathy for Lady Vengeance").
Su guión es estupendo, con un par de giros argumentales de los que se recuerdan, y todo muy bien hilvanado. Debo avisar que como buena película oriental tiene escenas violentas, puede que desagradables para muchos, pero no son gratuitas, están al servicio de la historia, y no desentonan en absoluto, así que espero que esto no sea un impedimento para acercarse a ella. Como siempre, no voy a destripar nada del argumento, tan sólo decir que, como el nombre de la trilogía refleja, es pura venganza...



MILLION DOLLAR BABY

Debo confesar que era un poco reticente a ver esta película, porque, en mi ingnorancia, creía que su tema principal era el boxeo, deporte que no me gusta en absoluto. Afortunadamente, me decidí a verla viendo las excelentes críticas que obtuvo en su tiempo y, por qué no decirlo, porque Clint Eastwood está de moda estos días con el estreno de su Gran Torino (a ver si la veo de una vez!). Y menos mal que me dio por verla, porque es una película de las que hay pocas, muy pocas. De esas que cuando acaba te deja una desazón extraña, porque realmente se llega a par mal a la vez que disfrutas con una joya del cine. Es increíble la narrativa de la cinta, la profundidad de sus personajes, sus interpretaciones, sus dilemas, todo es casi perfecto. Tiene momentos memorables, indescriptibles, y es que creo que aquí el señor Easwood ha rozado la perfección.
No sé si puedo considerarla una obra maestra, porque yo valoro las películas con el paso del tiempo, cuando ya la has madurado bien en la memoria, pero está muy cerca, y creo no equivocarme que si me preguntan dentro de un tiempo, diré que sí, que es una obra maestra.

martes, 7 de abril de 2009

El Club de la Comedia (I)


Ya sé, querido lector, que si estás viendo la foto adjunta a este artículo, puedes sentirte un poco incómodo si tienes tendencias religiosas. Y te comprendo, porque entiendo muy bien que puede suponerte un tema un tanto incómodo, y creas a priori que estas líneas pueden atentar contra tus creencias o tu fe. No me gustaría que pensaras así, puesto que no es esa mi intención. Tan sólo voy a exponer lo que pienso de una comunidad que gracias a sus propios logros se está devaluando cada día más. Y claro que no voy a ser totalmente objetivo, pero intentaré centrarme en lo que hacen e hicieron, en lo que dicen y dijeron, y eso está ahí, no me voy a inventar nada. Como sé que eres inteligente, tengas el pensamiento que tengas, estoy seguro que lo leerás y estarás de acuerdo o no, sabrás que no es un intento de convencer a nadie. Al fin y al cabo, el que esto escribe no pretende adoctrinar a nadie, eso lo dejo para otras esferas mucho más pretenciosas que yo.

Comediantes. A esto han llegado los integrantes de la organización criminal más antigua del mundo. Porque echando un pequeño vistazo a las últimas perlas que ha “soltado” la Iglesia, pocos podrán evitar una carcajada ante semejantes barbaridades. Primero el Papa diciendo que el preservativo agrava el problema del SIDA (y encima en África, donde la enfermedad se ceba con la población) y luego nuestros queridos obispos españoles afirmando que aquí se protege más a un lince que a un niño (creo intuir el porqué de decir esto, pero lo dejo para el final del texto). Antes de empezar con el tema, repito, que aquí no se va a atacar ninguna creencia religiosa, faltaría más; opino que toda fe es respetable, y que todos estamos en nuestro derecho de creer en lo que queramos. No se me ofenda nadie. Lo que trato en el post son los hechos de esos que se erigen con el báculo de la verdad y el poder sobre todo y todos: la Iglesia Cristiana.

Claro, viéndose alejados (en parte) del poder y esplendor que antaño tuvieron, han de alzar la voz de alguna manera. Observad que siempre andan con asuntos espinosos, es normal, hay que levantar ampollas de alguna manera para hacerse visibles. Tras casi 2000 años de supremacía, donde se ha torturado, quemado, violado, arrasado pueblos enteros, están viendo que su poder declina a favor de su eterno enemigo: la ciencia (acordémonos de la frase “Darwin mató a Dios”). Ya no pueden hacer y deshacer a su antojo, quemando a los que no piensan como ellos (recordemos a Miguel Servet, quemado vivo en el “fuego purificador”, entre otros miles (¿millones?) de “herejes”). Curiosamente, en los primeros pasos del cristianismo, eran ellos los perseguidos y oprimidos; aprendieron muy bien cómo hacer el trabajo cuando se cambiaran las tornas, pese al mensaje central que predicaban, el de “amarás a tus semejantes como a ti mismo”. ¿Dónde ha quedado eso?

Es llamativo que si nos ponemos a estudiar un poco sobre el tema, encontraremos cierta disonancia entre Dios y Jesús de Nazaret. Vemos cómo el mensaje de éste tiene algunas discordancias con el de “su Padre”. Según las Escrituras y la historia, Jesús predicaba el amor al prójimo, ayudó a necesitados, sanó enfermos, “resucitó” moribundos, estaba comprometido con los pobres, y otras actividades muy loables. En cambio, Dios, que es al que la Iglesia en verdad sigue, tiene un mensaje de venganza, castigo, sufrimiento, tan sólo hay que acordarse de aquello de “si no eres bueno irás al infierno” o “si pecas Dios te castigará” o las grandes plagas con las que azotaba ciudades (todo según las propias Escrituras, no me estoy inventando nada). ¿No predicaba su Hijo el perdón a los pecadores? Todo se ha olvidado. No puedo evitar preguntarme cómo sería el mundo si la Iglesia hubiera predicado este mensaje y “se hubiera aplicado el cuento”. Me parece a mí que si Jesús se hubiese imaginado lo que iban a montar en su nombre hubiera pensado: “mejor me callo”.

A raíz de este mensaje tan idílico, me viene a la mente el porqué del Santo Oficio. Su objetivo, convertir a los no cristianos. ¿Alguien se imagina lo que tenían que ser los autos de fe? ¿Las confesiones bajo torturas? No creo que nos llegue la imaginación. Sólo con ver las inventos que los sagrados siervos de Dios diseñaron para convertir/purificar a los pobres, cuyo único delito era no pensar como ellos, dan escalofríos. Y si pudieran ahora volverían a hacerlo. No estoy diciendo que el cristianismo era el causante de esto, eran sus acólitos, que olvidaron rápidamente su verdadero mensaje, y, hartos de poder, cegados por el brillo de la avaricia, masacraron poblaciones y creencias allá donde enseñaban la cruz (una cosa: ¿porqué el símbolo cristiano es uno de los instrumentos de tortura más escalofriantes que han existido, que nada tenía que ver con Dios, que incluso usaron incluso los nazis y donde murió el mismo Jesús?).

No había ninguna necesidad de imponer a ningún pueblo una religión que no era la suya, ¿para qué? Ellos son así, y aún hoy siguen haciéndolo, en menor medida, pero lo hacen. Vamos a imaginar por un momento esta última visita del “Santo Padre” (puff) a África, y los pobres negritos, con el estómago vacío, escuchando sandeces sobre un Dios que ni conocen. Tiene miga la cosa. Quisiera saber cuánto dinero han dejado allí sus reverendos para paliar la difícil situación. Probablemente con lo que vale el anillo ese “que hay que besarle” al Papa hubiera solucionado algún problemilla por allí. Vergonzoso.

Debido a la extensión del texto, he pensado mejor en dividirlo, para no aburrir al personal con tanto leer, así que en breve publicaré su continuación. Id en paz…