miércoles, 6 de mayo de 2009

Ingredientes para ser... Yoni


Sí, me he permitido españolizar el nombre, porque me gusta más que escribir Johnnies o algo parecido. Son los denominados Canis, Yolos, Amotillos, etc. Este grupito es complicado. Porque es de reciente aparición en nuestra sociedad, y no sé muy bien cuáles son sus raíces: creo intuir que son los vidoclips de la MTV o alguna tendencia venida de Norteamérica, pero no estoy seguro.

Suelen ser personajes complicados para el resto de la gente, porque son jóvenes generalmente problemáticos, pero muy abundantes. Pueblan nuestras plazas, siendo los bancos su hábitat más concurrido. Son fácilmente identificables, puesto que usan ropas de colores llamativos y siempre van en manada. Son grupos mixtos, todos tienen su pareja correspondiente, lógicamente de la misma raza. La edad ideal para ser uno de ellos es la comprendida en los años de instituto, al que por supuesto no hay que ir, es mejor quedarse en parquecillos iniciándose en el tema de las drogas y el sexo.

Bien, tras esta breve introducción al mundo Yoni, paso a exponer algunos de los ingredientes necesarios para pertenecer a esta emergente, joven y abundante tribu:

· Si eres macho, la moto es lo primero que te deberías comprar. Pero tiene ser una “amotillo”, o sea, de estas tipo Jog.

· Tu tubo de escape debe hacer el máximo ruido posible.

· Llevar ropas anchas, casi siempre sudaderas y pantalón de chándal, de colores llamativos y a ser posible caros, de marcas como Billabong o similares.

· Tu hembra tiene que ser de tu mismo tipo, y si es tranquillera mejor, con la culera llena de mierda.

· Tu macho debe ser el que más ruido haga con la “amotillo”.

· Si eres tía, te tienen que gustar los oros y colgarte cuantos más, mejor, y un colgante con tu nombre también ayuda. Tu peso ideal tiene que ser uno de los dos extremos: o de anoréxica o de obesa.

· Los sellos en los dedos de ellos quedan muy bien.

· Los peinados han de ser feos, con tintes estrafalarios en ambos sexos.

· El nivel cultural debe ser casi inexistente, como mucho leer y escribir (y mal).

· Ningún ideal político es adecuado, la mente debe estar lo más vacía posible

· Llevar motivos religiosos, como un rosario, una Virgen del Rocío (de oro, por supuesto), etc

· Los piercing antiestéticos también son buenos.

· Dedicarte todo el día a pegar “amotazos” y estar en los bancos “tiraos”.

· Mirar de forma desafiante a quien te mire.

· No tener educación es clave.

· Gustarte el “Reguetón” y sus miles de derivados.

· Empezar a trabajar el mismo día que cumplas los 18 para poder comprarte un coche y tunearlo.

· No saber hablar.

· Ser una persona “chunga”, debes creer que das miedo, aunque en realidad des pena.

· Encararte con cualquiera que te llame la atención.

Y la verdad ya no se me ocurren muchos más, así que se aceptan aportaciones. Perdonad por no poner foto, es que no he encontrado ninguna representativa, pero seguro que os podéis hacer una idea.

viernes, 1 de mayo de 2009

Acerca de cosas que no entiendo: "Déjame entrar"


“Déjame entrar” es una de las películas que con más ansia he esperado durante este año. Y es que en otros países se estrenó hace ya meses (el film es sueco), y aquí ha llegado con un considerable retraso. Esto en nuestro país es relativamente normal, donde sólo son estrenadas a su tiempo las grandes producciones (normalmente mediocres) o los bodrios españoles. Si nos salimos de ahí, y tenemos un gusto un poco más abierto, estamos jodidos, porque o la película llega muchos meses después de su fecha de salida o no llega. Pongo como ejemplo el cine oriental, cuya escena cinematográfica llega con cuentagotas a nuestras salas.

Pues bien, una vez estrenada, yo tan contento de poder por fin catar la que dicen es una obra maestra, me encuentro que en mi ciudad no se ha estrenado. ¿Pero esto qué es? ¿Cómo es posible que una película con tan buena fama ni siquiera se asome a la cartelera? Pues sí que es posible en el país en el que estamos: la distribución ha sido mínima. ¿Por qué? Supongo que porque no viene de Hollywood o no es una española. Pero el problema no es sólo este, y es que el trato en los medios ha sido igual de escaso. Sin ir más lejos, estaba viendo hace poco las noticias de Antena 3 (no me explico qué hacía yo viendo este lamentable telediario) y trataron el tema de los estrenos de la semana. Bien, pues sobre “Déjame entrar” tan sólo dijeron que era “una peli de vampiros que ha cosechado buenas críticas y que aborda un tema tan de moda”. ¿Un tema de moda? Pero qué dicen, la equiparan a esa cosa llamada “Crepúsculo”, simplemente porque hay vampiros. Así la gente piensa que es una especie de copia del superéxito del año y no van a ir a ver un producto derivado de “la buena”.

¿Ahora qué hago? ¿Me la bajo de Internet? Ah, no, que la nueva señora ministra no quiere y va a hacer lo posible para acabar con la piratería. Qué vergüenza, con las distribuciones tan malas que hay y dice que no nos descarguemos películas. Totalmente ilógico. Bueno, hay que decir que esta mujer fue la guionista de esa aberración pro-adolescente llamada “Mentiras y gordas”, así que nos podemos esperar cualquier cosa de ella. Lo que me trae a la mente el bombo que se le está dando mediáticamente a esta “película” y a “Fuga de cerebros”, que vaya dos bazofias, pensadas para nenes adoradores de la nueva hornada de “actores” jóvenes (que son sólo una cara bonita de cara a la galería, no los confundamos con los actores de verdad ¿eh?) y que dejan cada vez más bajo el listón del cine español. Qué verdad más grande cuando el último Premio Cervantes, Juan Marsé, dijo que “en el cine español hay falta de talento” y “que se trabajan poco los guiones”. Así nos va, si estas mierdas que he mencionado antes hacen dinero, ¿para qué hacer cine de calidad? Igualmente se promocionan asquerosidades del calibre de “Fast and the Furius 4” o “Hanna Montana”. En fin.

Seguro que cuando leáis esto ya sí se habrá estrenado en mi ciudad, pero aún así no retiro lo dicho, porque el re-retraso es para poner de mala leche a cualquiera. Y lo peor es que me da a mí que la situación no va a cambiar, veremos a ver lo que hacen con la última de Park Chan Wok (Old Boy) que llega ya mismo.

Lo más vergonzante de todo esto, es que “Déjame entrar” ha obtenido varios premios allá donde se ha presentado, fascinando tanto a crítica como a público (hasta el póster está genial), y seguro que es en nuestra querida España donde hace menos taquilla. Repito: es normal.