viernes, 12 de junio de 2009

Recomendaciones del mes

LOS PUENTES DE MADISON

Bellísima historia de amor. Como de las que se hacían pocas y por supuesto últimamente no se hacen. Clint Eastwood nos regala esta maravilla (y es la enésima) cargada de sentimiento y sencillez. Toda una demostración de cómo construir una historia que llega al corazón. Partiendo de una premisa a priori simple, se consigue un conjunto preciosista, con unos personajes muy convincentes (increíble el que encarna Eastwood), y unos diálogos magistrales, llenos de frases inmortales.
Lo que le otorga esa dulzura a la historia son las personas que la conforman. Ambos muy bien definidos, con una química que desborda la pantalla y nos hace partícipes de este relato. Muy pausada, para verla tranquilamente en casa una tarde de lluvia y si es bien acompañado, mejor, y quizás con unos “pañolitos” cerca por si acaso.
La parte final es emotiva a más no poder, inolvidable diría yo, con una escena (la de la lluvia, ya lo veréis) que no creo que se olvide nunca (por lo menos a mí).
No la recomiendo, como hago muchas veces, para “tipos duros” ni para aquellos que busquen historias amoroso-simplonas empalagosas como las que hace Hugh Grant (¿seguirá vivo?) y derivados. Esto es cine, así que estos grupitos abstenerse.


KING KONG

Y como la cosa va de historias de amor, hacer mención aquí a una de esas fantasías imposibles. Sí, King Kong es una de aventuras, pero por encima de esto sobresale la relación entre sus dos protagonistas. Aunque tengo que decir que para mi gusto sobran algunas florituras excesivas, pero se compensa sobradamente con las partes más tiernas, donde las escenas de complicidad entre el gorila y la actriz son casi perfectas. Esto no es de extrañar estando tras la cámara el ya inmortal Peter Jackson, que hace alarde de su genialidad en cada plano.
¿Momentos inolvidables? Sobre todo dos: el del parque y el final. Maravillosos. Y es en esa parte final donde la película se hace especialmente angustiosa, anticipando el final que todos sabemos, pero tratado con un sentimiento único, y es inevitable encogerse en el asiento al ver lo que ocurre y cómo esto está tratado; es magistral. Sobre todo el magnífico tratamiento del mono, con expresiones de dolor, angustia, amor, amistad, parece un actor de verdad, consiguiendo una interpretación que para sí quisieran muchos actores de carne y hueso. A más de uno le resbalará una lagrimita.

1 comentario:

  1. Pues no he visto los puentes de mádison, es una peli que tengo pendiente, pero si kinkong, aunque no creo que sea para derramar lagrimitas...No me gusta Hugh Grant, ni sé si seguirá vivo, pero, en serio, ¿hay grupitos en gustos de cine también??

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