jueves, 12 de noviembre de 2009

Acerca de cosas que no entiendo: la "mani" en contra de reforma de la ley del aborto


Tema peliagudo donde los haya. Es un asunto candente sobre todo después de la última manifestación, donde, valga la redundancia, se manifestó el poco sentido común que impera todavía en algunos sectores de nuestra España.
Protestar en contra de una ley que permite a las mujeres no seguir con un embarazo que no desean, quizás por falta de recursos, porque han sido violadas o por vaya usted a saber qué. Es cierto que es más o menos discutible que una muchacha de 16 años pueda abortar sin el consentimiento paterno, pero es que el tema central la “mani” no era ese, era el “derecho a la vida”.
¿El derecho a la vida? A ver, como sabréis, en esta congregación de mentes atrapadas en tiempos pretéritos, hubo representaciones de la Santa Madre Iglesia, en su línea, apoyando claramente a cierto sector de la política española. Pues bien, puede que entienda que estén en contra de “quitarle la vida a un algo porque ese privilegio pertenece a Dios” ¿? (aunque como todos sabemos ellos mataron a cientos de personas en sus tiempos gloriosos), pero, ¿por qué nunca se ve una sotana en las manifestaciones en contra del hambre? Porque miles niños mueren de inanición cada minuto también tienen derecho a la vida, ¿no? ¿O a favor de tratados para frenar el cambio climático? Será que esto no tiene connotaciones políticas.

En fin, igualmente se vio por allí importantes personalidades del partido opositor a la ley. Otra cosa ilógica, porque como se dijo en todos los medios de comunicación, durante el “reinado” de Aznar, se practicaron en España más de medio millón de abortos. Evidentemente su asistencia a la protesta fue muy criticada.
Especialmente gracioso el tipo de individuos que formaban parte del despropósito. Miles de litros de laca de las viejas de buena clase social y gomina de los repeinados para atrás, se respiraban en el ambiente, como es habitual en personas de estas convicciones. Igualmente la ropa cara con sus cocodrilos y sus caballitos y las joyas podían apreciarse en los “pancarteros”. Y siendo gente tan puritana y “correcta”, no dudaban en comprarse unos llaveritos… ¡con fetos! Esto roza el fanatismo más enfermizo y macabro.

Pero lo importante es que esto no fue una manifestación en pro de la vida ni nada de eso. Fue una protesta en contra del gobierno, nada más. Porque el aborto ha estado ahí siempre y seguirá estando, ya gobierne la izquierda o la derecha.
Ah, una cosa, ¿por qué banderas de España en una manifestación antiabortista? Podría entenderse que las sacaran cuando “España se estaba rompiendo en pedazos” por el Estatuto catalán, pero aquí no tiene sentido (por cierto, ¿nos rompimos al final?). Lo dicho, pura política.
Decían los propios organizadores que acudieron dos millones de “militantes” (encima no saben ni contar. Podrían haber cogido un ábaco de los tiempos en los que se quedaron sus mentes). Y todos, no nos engañemos, era gente adinerada que viven con los lujos que el pueblo llano no posee. Es en este sector más humilde donde se realizan el mayor número de abortos, donde hay más problemas para vivir, y no sabemos los motivos que puede tener una chica de estas, que, como ya he dicho, pueden ser económicos, cosa que con los “señoricos” no pasa, por el mero hecho de ser ricos o por el divino propósito de “llegar vírgenes al matrimonio”. Además no pueden entender que es una decisión personal, y no es un deber; si no están a favor de la ley, tan sencillo como no abortar y que lo haga quien quiera, pero como sucede siempre con ellos, les encanta imponer las obligaciones y derechos de los demás.

Y una última cosa, ha salido muy recientemente unas declaraciones de un fantoche de la Iglesia, que no se quien es ni me importa, diciendo que “aquellos que apoyen el aborto, serán tratados de herejes, y que los políticos católicos que voten a favor de esta reforma podrán ser excomulgados”. Discurso absolutamente inquisitorio criticado duramente tanto por los cargos de la, por ellos, demonizada izquierda como de la alabada derecha. Pues muy bien, que se metan su comunión y sus sacramentos por donde quieran.
Por esto es mejor que se callen la boca y dejen de poner impedimentos a las libertades que corresponden a un país desarrollado y libre.

2 comentarios:

  1. Se atrevieron a decir que asistieron dos millones de personas!!! JA! Tuvo la agencia EFE que contratar un aparatejo de una empresa estadística para que hiciera un recuento coherente del personal asistente.
    Esos mismos fieles a este tipo de eventos mandan a sus queridísimas, y despendoladas, corderitas a clínicas privadas de Inglaterra a que les practiquen lo mismo que rechazan a viva voz. Es decir, hipocresía.

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  2. Ni lo malo es tan malo ni lo bueno es tan bueno, ni la izquierda ni la derecha se preocupan de la gente, sólo de llenarse los bolsillos. Cualquier ley que saque la derecha será criticada por la izquierda y viceversa. Si se preocuparan mas de llegar a acuerdos en vez de crear enfrantamientos, otro gallos nos cantaría. Hoy es la ley del aborto, mañana será otra, que sea la izquierda o la derecha la que la proponga eso da igual, será una excusa mas para tener su minuto de gloria en los medios de comunicación.

    Respecto a la ley...creo que hay que poner límites, y decidir en cada caso lo mas apropiado, de una forma personal. Es verdad que hay quienes no tienen medios o sus circustancias personales les impiden seguir con el embarazo adelante, pero hoy en día está claro que hay mucha gente que utiliza las pastillas del dia después como método anticonceptivo, y supongo que ahora el aborto se utilizará de la misma manera por un montón de niñas(y hago incapié en la palabra) que no tienen la maduréz suficiente y que experimentan a lo loco con la finalidad de ser la que mas anecdotas sexuales cuenten en su grupo de amigas. Libertad señores, pero un poquito de coherencia.

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