viernes, 1 de enero de 2010

El Club de la Comedia (III)


Este es el final de esa cuenta atrás que habéis visto desde hace un tiempo. Aquí está la continuación de ese memorándum sobre la alta cúpula que dominó gran parte del mundo, incluyendo las libertades y la dignidad humana durante muchos siglos, demasiados, y es un cierre no sé si definitivo sobre estos dictadores del pensamiento.
Cuando comencé a escribir sobre esa inefable organización que es la Iglesia Católica, ni mucho menos me podía imaginar que diera para tanto. Tan sólo pensé en hacer un artículo comentando la indigna, infame y ridícula campaña en contra de la reforma de la ley del aborto, y la cosa, como veis se ha alargado más de lo esperado. Incluso ha dado origen a una reseña anexa. Publico este artículo para así completar la trilogía.

Esta tercera parte, supongo, me la podría haber ahorrado, pero es que es tanta la mala fe que demuestran, que no puedo quedarme callado. No señor, porque, una panda de soberbios sedientos de poder no pueden tener tanta influencia en un mundo que tiene y debe mirar hacia delante, dejando de una vez por todas atrás sus abyectos dogmas, aunque eso a ellos les queme las entrañas.

Dijo una vez ese fascinante personaje que fue Jesús de Nazaret: “Dejad que los niños se acerquen a mí”. Esta inocente frase, parece ser que algunos “mandamases” de la Iglesia se la han tomado muy al pie de la letra. Quizás demasiado.
Seguro que todos habéis escuchado con horror (supongo), cómo un cardenal, un tal señor Cañizares, afirma que abortar es peor que abusar sexualmente de un niño (aunque parezca mentira, es verídico). Qué repugnante, hacer tales afirmaciones. Lo peor de todo es que se han alzado voces defendiendo estas declaraciones ante el aluvión de críticas, todas justificadas, que ha recibido este sujeto. No se puede esperar menos de un alto cargo de la Iglesia. Y es que la debilidad de un gran sector de la curia por lo niños roza lo enfermizo (mejor dicho, es enfermizo). Afortunadamente, hay de todo, y no todos van a ser violadores. Repito: no estoy diciendo que ser cura implique cometer estos actos. Me podréis decir que pedófilos hay en todos sitios, claro que sí, por desgracia, pero es un poquito contradictorio predicar la “divina” palabra de Dios y violar niños. Sí, he dicho violar. Palabra que adquiere un cariz aún más duro cuando hablamos de menores.

No consigo entender qué es lo que los motiva a hacer estas descabelladas acciones. ¿Por qué niños? ¿No les gustan los adultos? Haría falta que alguien me lo explicara, porque mi mente no llega a concebir tales actos, y menos en un colectivo que se autoproclama como hacedor del bien absoluto.

Ya veis, noticias de abusos a menores por parte de miembros de la Iglesia aparecen constantemente. Hay una especialmente llamativa, donde en Australia, dos niñas fueron violadas repetidamente por un cura católico. La edad de las niñas era entre 5 y 8 años. Imperdonable. O la última y quizás más aberrante noticia sobre el tema: “35000 casos de abusos entre los años 50 y 80 en Irlanda”. Repito: 35000 casos. ¿Es necesario decir algo más? El Ministerio de Justicia del país ha prometido que juzgará tales hechos. Ya era hora. Todos a la hoguera.

¿Hay algo bueno en las altas esferas eclesiásticas? No se me ocurre ninguna. Pensando sólo se me vienen a la mente cosas incomprensibles, como su manifiesto odio hacia los homosexuales, a los que tachan de enfermos mentales. Quizás algún obispo salga algún día diciendo que ser gay es peor que violar niños (bueno, lo piensan seguro, pero ninguno lo ha dicho públicamente todavía). ¿Y esa intolerancia? No conozco muy bien las Sagradas Escrituras, pero creo que en ningún sitio pone nada acerca de los matrimonios homosexuales. En fin, habrá que leerse a fondo la Biblia, porque “seguro que lo dice en algún sitio”.

Atención lo que decía un pobre infeliz cardenal sobre la homosexualidad:

Es contrario a la verdad de la identidad humana y al designio de Dios vivir una experiencia homosexual, una relación de este tipo, y más aún el pretender reivindicar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Son contrarios a los verdaderos intereses de las personas y a las necesidades de la sociedad

Repugnante, ¿verdad? A ver, no pueden ver a los homosexuales y sí a los pederastas. Pues muy bien.

Lo único que alguien medio coherente saca de todo esto es la intolerancia que impera en este club. Dicen que no se puede llamar matrimonio a una pareja de homosexuales. Arguyen no se qué cosa del “sagrado sacramento” (seguro que esto “también está escrito” en el Viejo Testamento). Pues ya está, que se metan su sacramento por el culo. El que se quiera casar, que se case. Nadie tiene derecho a prohibir nada, por muy enviados de Dios que se crean. Luego hablan de hermandad entre personas. Por cierto, también se ponen en contra de una simple asignatura del colegio, como es la Educación para la Ciudadanía aquí en España, qué patéticos. Qué barbaridad enseñar a los niños que todas las personas somos iguales, independientemente de nuestra raza, sexo, condición sexual, etc, y claro, eso ellos no pueden permitirlo, es mejor implantar los añejos, machistas, conservadores y retrógrados valores católicos. Ellos siguen haciendo ruido a ver si alguien les hace caso, pero parece que cada vez son menos los que están de su lado.

Ah, una cosa, ¿habéis visto lo interesantísimo que es ese versículo de la Biblia donde se prohíbe la utilización del preservativo? Claro que no, porque no existe. ¿De dónde se habrán sacado cosa más ridícula? Pues como esto, todo. Todo lo que dicen es igual de falso. Fijaros lo que les importa a ellos que alguien se contagie de VIH, o que jovencitas se queden embarazadas si no lo desean. Ése es su amor al prójimo.

Desviándome un poco del tema, ¿os habéis dado cuenta de la cantidad de fiestas y romerías que hay, donde se pone a Dios como excusa para beber y drogarse? Así cualquiera se hace católico. Así sí, señores, así sí. Pero no deja de ser otra muestra de falsedad.

Y si Jesús volviera a este mundo y viera lo que han montado estos tipos, seguro que se suicida, si antes no lo matan, tal y como sucedió hace unos 2000 años. Porque fueron las altas esferas representantes de cierta deidad los que hicieron posible lo que todos sabemos, ese Sanedrín que llevó a juzgar y condenar a un hombre que puso en peligro su cómodo trono. Igual pasaría hoy.

Bueno, pues dejando miles de cosas en el tintero, voy a ir despidiendo este artículo donde no se atenta contra ninguna creencia ni fe, como ya he repetido en incontables ocasiones. Y como sin duda seguirán haciendo el payaso, quizás continúe esta memoria muy pronto, o quizás no, los caminos de Dios son inescrutables, mientras tanto, recordad, que “bienaventurados los que sufren…”

Postdata: Últimamente han propuesto que sea delito el hecho de abortar. Mirad una de las fotos que os dejo aquí abajo donde se ve a nuestro dictador favorito bajo palio. No hace falta que añada nada más, ¿verdad?






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