viernes, 28 de mayo de 2010

Un Nuevo Camino...

No sé porqué, pero me decidido a abrirme un "tumblr". ¿Y qué es esto? Pues ni yo mismo lo sé con certeza. Según me han dicho, es una especie de twitter pero ampliado. Digamos que es como un blog pero más simple. Pues bien, he pensado que ahí podría ir publicando esas caras B de este blog, o sea, los artículos más sencillos, las citas, música y demás cosas que a veces desecho, que os aseguro que son muchas. Será, como digo allí, el hermano pequeño de este blog. En el margen tenéis la dirección, junto a los otros blogs que sigo.

Espero que lo visitéis de vez en cuando. No sé si se podrán dejar comentarios porque aún no lo he trasteado mucho. El nombre no sé si será el definitivo, ya os digo que está en pañales todavía, ya veremos si con el paso del tiempo me convence. Se llama Sueños Dormidos, y espero que os guste. Tampoco es seguro que no lo vaya a abandonar, ya veré si me satisface o no. Y estad seguros que este lugar no bajará la persiana, es más, tengo ideas interesantes que estoy deseando plasmar en palabras, porque escribir es un bálsamo que tengo la suerte de amar, por eso aquí tendré siempre un rincón donde dar cobijo a la imaginación.

lunes, 17 de mayo de 2010

A la Deriva


Seamos claros, España y la sociedad española está a la cola de los países punteros de Europa. Esto es así y nadie puede negarlo. Bien es cierto, que parte de esta "privilegiada" situación se la debemos a la dictadura que padecimos y el legado de ésta que aún convive con nosotros. Esto unido a unos políticos que no han sabido ni saben llevar a la nación para delante, nos da como resultado que no estemos entre las mayores influencias europeas.

Porque nuestro país es una nación inculta por naturaleza. Estamos aún anclados ideológicamente en un pasado oscuro y obsoleto. Si miramos, por poner un ejemplo, a Alemania, ellos son un país nuevo, moderno y con una mentalidad con vistas al futuro, pese a que pasó lo que pasó con el pequeño Hitler. Y todos los países que han sufrido una dictadura, represiones, totalitarismos o persecuciones, consiguen mirar al futuro y dejar atrás las estúpidas causas que los llevaron a la sin razón, pero ojo, sin olvidar para no repetir los errores.

En cambio, aquí, país rancio y avinagrado, seguimos con las mismas tonterías en la cabeza de hace siglos. Digo todo esto porque, el lector no me lo podrá negar, la amplitud de miras de los españolitos es escasa por no decir otra cosa. Me explico: aquí, si alguien habla, y no bien, pongamos de la Iglesia (loada sea), ¿de qué es tachado? exacto, de sociata o casi comunista. Si se hace una crítica al Gobierno de izquierdas (¿?) actual, ¿qué es?; sí, pepero o facha. ¿Por qué ocurre esto? Pues porque somos idiotas.

Qué pena que no sepamos tener una mente tan sólo un poquito más abierta, para poder discernir entre lo que son ideales y lo que es la realidad. Imaginemos una persona que por sus valores, pensamientos, personalidad o lo que sea es más afín a una postura de izquierdas. Normalmente votará, en el caso de España al PSOE. Y al cabo de un tiempo este partido empieza a tocar las pelotas de todo el país con una política nefasta, absurda e incomprensible. Este votante, ¿no va a decir que "vaya mierda de partido que gobierna"? Normalmente sí lo haría, pero en España no. Igual pasa con los votantes del PP. Estos que apoyan tonterías como la prohibición de los matrimonios homosexuales o la erradicación del aborto. ¿En serio el votar a un partido nos lleva a no criticarlo o estar en desacuerdo con sus medidas? Repito que en España sí.

Y nadie podrá decir que esto me lo estoy inventando o que tengo muy mal concepto de nosotros mismos. Miremos la prensa. ¿Critica algún medio de derechas al Partido Popular? Absolutamente ninguno. Y al revés es lo mismo. Esa es la prueba evidente de lo que digo, que vivimos en un Estado donde aún convive aquella maldita condición de "las dos Españas", que tantísimo daño nos hizo y nos sigue haciendo. Porque somos unos incultos, unos cazurros y unos tercermundistas. No tiene más. Aquí el gris no existe, o somos blancos o negros.
No hay motivo alguno por el que sentirse orgulloso de ser español (España, ese país que eleva a una cosa como Belén Esteban a la categoría de "princesa del pueblo". En Inglaterra era Diana y aquí esta, igualicas, vamos). Porque para el mundo, los españoles siempre seremos recordados por el exterminio y aniquilación que llevamos al Nuevo Mundo en el fatídico año de 1492 (por cierto, con la Iglesia Católica al frente). La historia nos recordará únicamente por eso. A menos que empecemos a ser un poco más inteligentes y usar el sentido común, cosa que parece aún queda bastante lejos. Muy lejos

lunes, 3 de mayo de 2010

Recomendaciones del mes


Retomo por fin una sección que tenía un poco descuidada y sé por los millones de comentarios que me dejáis en ella que os entusiasma. Así que voy a ello:

12:

En 1951, se rodó una de las mejores películas que he tenido la oportunidad de visionar. Su nombre: "Doce Hombres sin Piedad". Un impresionante relato en torno a una deliberación entre los doce escogidos que integran un jurado popular, de la cual dependerá el futuro de un acusado de asesinato.
Su puesta en escena era casi perfecta con una trama que iba avanzando poco a poco con interesantes giros en torno a lo que a priori parecía un mero trámite. Una obra maestra incontestable que todo el mundo debería ver.

Pues bien, 50 años después, viene un ruso (Nikita Mikhalkov) y nos regala un remake digno de esa cumbre que era la original. Viendo las versiones de otras películas que hay por ahí, uno siempre tiende a temblar cada vez que se hace una revisión de este tipo, porque por norma suelen ser aberrantes. No es el caso. Aquí cambiamos de escenario, de gente y de época, pero la esencia permanece. Un ejemplo de cómo se puede hacer una buena revisión de un clásico sin destrozarlo. Quizás para que hubiera estado a la altura del original se podría haber recortado un poco su duración, porque son dos horas y media, sesenta minutos más que la antigua, pero aún así merece totalmente la pena. Genial


ANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE HAS MUERTO

Precisamente el mismo director de "Doce Hombres sin Piedad", Sidney Lumet, y justo 50 años después de aquella maravilla, este veterano genio nos obsequiaba con otra impresionante película, de título tan sugerente. Parece mentira que este hombre lleve tantos años tras las cámaras y nos regale una historia tan redonda a esas alturas.
Qué regalo nos ofrece en forma de tragedia, una tragedia que a priori era tan sólo un plan que no podía fallar, y sus protagonistas son víctimas de su propia ambición.

Su estructura es además muy atratactiva, porque se nos narra en forma de momentos o flashbacks de los personajes donde nos cuentan sus implicaciones en la historia. Todo es soberbio: diálogos, puesta en escena, actuaciones, guión, difícil ponerle algún pero.

Toda una lección de buen cine con un trasfondo sobre lo que puede llevar a las personas a cometer auténticas locuras sin habérselo propuesto. Venga, no tardéis en verla.