lunes, 1 de noviembre de 2010

"A Serbian Film", ¿cine o aberración?



Mucho se ha hablado y escrito ya de esta película. Y eso que se presentó no hace mucho, en el último festival de Sitges. Se la ha tachado de bárbara, aberrante, hiriente y demás calificativos que afloran cuando una película un poco subida de tono hace acto de presencia de forma más o menos comercial en cartel.
¿Es para tanto? ¿Es esta una película capaz de alterar nuestro ser tal y como se ha dicho? Depende. Y digo depende porque igual que hay que mirar el contenido de la cinta, también hay que fijarse en el espectador, el que asimilará de un modo u otro las imágenes que nos presenta esta propuesta.

Entiendo la polvareda que se levantado en torno a "A Serbian Film". Es cierto que algunas imágenes y secuencias son escandalosamente fuertes y subidas de tono, pero creo que no hay que poner el grito en el cielo, hay que tener en cuenta de lo que estamos hablando, y esto es, de una película. O sea, ficción, mentira. Probablemente no será proyectada en salas de cine, por lo menos convencionales, debido a la locura que pone en pantalla, pero para un servidor es más reprobable e inmoral pasar en un telediario imágenes de lapidaciones y ahorcamientos reales. Ya nos metemos en el terreno de la doble moral, en un país donde esto está a la orden del día.

Hablando ya de la película en sí, tengo que decir que me gustó, no me parece una simple película violenta, como la lamentables "Hostel", las últimas de "Saw"o la endeble y decepcionante "The Human Centipede". En las citadas cintas, la violencia era el eje, la excusa para un argumento inexistente y de risa. En "A Serbian Film" hay algo más. Una historia que si bien no es nada del otro mundo, sí da pie a un seguimiento interesado del espectador.

Respecto a las imágenes de la discordia, es cierto que son fuertes. Muy fuertes. Diríase que es porno-gore. Tampoco son muchas, no creamos que toda la película es un sinsentido de violencia y sangre. Pero veo lógico que mucha gente se impresione y repugne ver algo tan retorcido y a veces asqueroso, y más si hay niños de por medio. Como decía al principio, lo que le afecten a uno las escenas es muy subjetivo. Creo que la mayoría de la población está ya curada de espanto, y si uno es aficionado al cine, habrá visto ya en multitud de ocasiones cosas de este tipo. Si además nos gusta el cine más bizarro, no tendremos problema en visionar la película.

Lo dicho, para pasar un buen rato (o malo, mejor dicho), con una historia interesante y algunas de las más impactantes imágenes jamás filmadas. Eso ofrece esta locura. Decir por último que personas sensibles o no acostumbradas a este tipo de cine que ni se atrevan a verla, porque a ellos sí puede resultarles perturbadora de por vida. Dicho queda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario