domingo, 18 de septiembre de 2011

Equinocio


Ya ha llegado el otoño. Y con él el fin del calor, del sol abrasador y de los molestos sudores de los que uno no puede huir. Afortunadamente la hoja ya ha empezado a caer, el sol se acuesta antes y el frescor de la mañana huele a humedad, a tierra mojada.
Es el otoño una estación especial, el cambio de color en el paisaje, el tapiz de hojarasca en el suelo, la anciana que asa castañas en la calle, las primeras lluvias...


Es la caída de la hoja el signo inequívoco de que hay un cambio, un viraje hacia lo bucólico, el verano se aleja y da paso a la estación más poética del año. El paisaje que pinta el otoño, con sus tonos ocres, amarillos, rojizos en los maravillosos bosques de hoja caduca, es una invitación a la melancolía y la evocación. Son trazos de colores atemperados por los rayos de sol que bañan la cobertura cobriza con la que se abriga la tierra.


Y sin saber por qué -misterios de la vida-, los meses de octubre y noviembre producen en mí extrañas reminiscencias del pasado, no sé de dónde vienen, ni por qué están en el fondo de mi subconsciente, pero son agradables, líricas e incluso nostálgicas. Puede que sea la conjunción de elementos cromáticos, junto a los olores del alba, sensaciones en nuestra piel o el crujir de esos trozos de naturaleza que acaban bajo nuestros pies.
No acierto a adivinar el motivo de esas sensaciones, pero son un regalo, que cada año, nos brinda la que es sin duda, la época más bella del año.

2 comentarios:

  1. Exactamente es eso que describes el olor y los colores caracteristicos del otoño. Me encanta y en camara queda genial, el color cobrizo es muy hermoso. Ya lo dije una vez y lo repito...eres grande! q de cositas guardas dentro =)

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  2. Muchas gracias!!! Es que el otoño inspira, condensa sensaciones como ninguna otra época del año...

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